En
mis últimos pensamientos antes de dormir, en las madrugadas que los
sueños de golf me despiertan y cuando leo sobre golf suelo pensar por
qué unos niños cuando crecen llegan a jugar categoría AA o Campeonato,
mientras muchos más no lo logran; por qué las señoritas y jóvenes
tienden a abandonar el juego, y por qué la mayoría de los niños y niñas
cuando llegan a ser adultos permanecen por años, incluso décadas en la
misma categoría.
El presente artículo va dirigido a los padres y abuelos, y busca dar
respuesta a mis inquietudes enfocándome a la forma en que los niños y
niñas tienen sus primeros acercamientos al aprendizaje del golf y como
estos influyen en su juego para toda su vida.
CUANDO INICIAR
“La mejor edad para introducir a un niño en el golf es el momento en que
él, o ella, se interesa por el juego” Harvey Penick. “Cualquier edad
esta bien si tu hijo (a) desea jugar” Bob Rotella.
Desafortunadamente muchos padres obligan a jugar a sus hijos aún cuando
ellos no lo desean. Los inscriben en clases particulares o clínicas
contra su voluntad y durante ellas manifiestan su inconformidad con
falta de interés, apatía, indiferencia, falta de integración y si pueden
ausentismo.
Tal como cualquier otra actividad en la vida el deseo de aprender nace
de ver y hacer, por ello un buen truco para iniciar a los niños es
llevarlos a la practica y dejarlos que tiren bolas para ver si les
gusta; otro mejor es llevarlos en el carrito de golf, lo cual les
emociona mucho.
Los profesores de golf diferimos en la edad óptima para empezar a jugar,
las opiniones van desde 3 hasta 10 años. La fuerza física para levantar
el bastón es la razón de la diferencia de opiniones..
La experiencia nos enseña que cuando un niño se inicia en el golf contra
su voluntad tarde o temprano lo abandonará.
APRENDIENDO DEL GREEN AL TEE DE SALIDA
“El golf debería aprenderse empezando por el hoyo y progresando hacia el
tee” Harvey Penick.
La historia nos enseña como muchos grandes jugadores se formaron
aprendiendo primero el juego corto. Bobby Jones vivía en el hoyo 13 de
un campo de Atlanta y pasó ahí muchas horas entrenando el chip, pitch y
putt. José María Olazábal vivía en un campo de golf en España donde su
papá era jefe de mantenimiento, por lo que su entorno lo hacía pasar
horas y horas practicando el juego corto. A Tom Kite, Ernie Els y Phil
Mickelson sus padres les construyeron un green en el patio de su casa y
ahí desarrollaron su sensacional toque.
Mi aprendizaje fue similar. Mi casa de la infancia estaba junto a la
bodega de bastones de la cual mi papá era encargado, mi madre tenía una
tienda para dar servicio a los caddies y junto a la casa en una pequeña
área de tierra hicimos un putting-green, nuestros primeros putts fueron
las botellas de refresco de la tienda. Después recuerdo que se nos
permitía practicar en el putting-green y ahí pase muchos atardeceres
compitiendo con mis hermanos.
Este sistema de aprendizaje de lo corto a lo largo, de lo menos a lo
más, es llamando aprendizaje incremental y nos muestra que el orden
correcto para aprender es putt, chip, pitch, fierros y maderas. No
obstante que este sistema esta ampliamente probado, encontramos una gran
resistencia en los alumnos a aceptarla debido a la tendencia de querer
golpear fuerte, aún cuando ni siquiera se tiene un dominio de los golpes
más sencillos.
Así vemos que muchos niños y jóvenes prefieren practicar el juego largo,
desarrollando swings con deficientes fundamentos y sembrando lo que les
dará pobres resultados en el futuro.
TÉCNICA Y DIVERSIÓN
“Un profesional debería controlar el swing de un niño una vez al mes,
más o menos, lo justo para reorientar su juego por el camino adecuado”
Harvey Penick.
No recuerdo que durante mi niñez y juventud haya recibido alguna clase
formal, solo tengo un vago recuerdo de que alguna vez el Profesor
Liborio Beltrán me dio algunos tips para aprochar mejor. Por supuesto
que recomiendo que los niños tomen clases y creo que la mayoría de ellos
pueden llegar a ser mucho mejores que yo. Lo ideal es buscar un profesor
que tenga la habilidad de enseñar cómo divertirse al jugar golf. El
tiempo de atención de un niño es corto, sus clases no deben durar más de
media hora y debe dividirse en 10 de enseñanza y 20 de juego. La idea es
que el niño asocie el golf con diversión. Se debe permitir que el niño
escoja lo que quiera hacer ya sea jugar o practicar. La técnica se les
debe enseñar de maneras creativas dándoselas de manera visual más que
verbal, y lo poco verbal debe ser con imágenes y palabras sencillas.
Muchos profesores, en parte presionados por padres que quieren ver que
se desquita lo que están pagando de clases, ponen a los niños a
practicar tirando bola tras bola, pidiéndoles una y otra vez que hagan
una lista de movimientos, pero la realidad es que los niños no aguantan
mucho, se hartan y dejan de divertirse. Si nuestros hijos están siendo
enseñados de esta manera, que no nos extrañe el que de pronto nos pidan
que ya no quieran ir a su clase de golf.
EL ROL DE LOS PADRES EN EL APRENDIZAJE DE SUS HIJOS
“Lo peor de todo es cuando veo a un papá, en el campo de prácticas o en
el recorrido, regañando constantemente al niño… esta dañando su
desarrollo” Harvey Penick.
Sugiero que los padres deben salir al campo con sus hijos y no sólo
pagarles clases. Si el trabajo, el afán de obtener más dinero, los
viajes de placer o negocios o la vida social son la justificación para
no hacerlo es bueno revisar sus prioridades en la vida.
El jugar con los hijos es muy bueno, pero puede resultar
contraproducente si se toma el rol de sabelotodo y crítico. Deja la
vista, no dobles el brazo izquierdo, que no puedes… etc. son sólo unas
cuantas frases del amplio repertorio que tienen los padres para
fastidiar durante todo el recorrido. Por supuesto que ningún niño quiere
pasarse horas siendo corregido y regañado. Además si los padres se
quejan y maldicen su propio juego, ¿por qué va a querer un niño jugar lo
que convierte a sus padres en seres infelices, frustrados y enfadados?.
Para que el tiempo en el campo sea una experiencia que los niños quieran
volver a repetir, sugiero lo siguiente: salir al campo en la tarde
cuando hay menos gente; reconocer que el primer objetivo es la diversión
de los niños; darle prioridad al juego de ellos; que el niño decida los
hoyos a jugar; haga lo que diga el niño, ya sea que quiera tirar de la
trampa, por arriba de un árbol o de un hazard, incluso si quiere subirse
a un árbol o ver las ardillas; tome una actitud en la que sea el niño
quien le enseñe a jugar golf; deje que aprenda por mimetismo y elogie
antes que criticar.
Un antiguo proverbio dice: “Instruye al niño en su camino, y aun cuando
fuere viejo no se apartará de el”. Creo que esto se aplica tanto a la
moral como al golf.
LA COMPETENCIA Y LAS AMISTADES
“Lo mejor es que el niño practique juegos con otros niños en el putting-green
o a su alrededor” Harvey Penick.
A la mayoría de los niños le fascina competir y mostrar sus habilidades.
Los torneos, competencias, concursos, juegos y trucos de putt, chip,
pitch y drive son poderosos imanes que les atraen. Ya sea que se compita
por el honor, una paleta, una bola, un refresco o por un Open imaginario
se logrará que el niño se concentre más por obtener un buen resultado.
Además le motivará a entrenar para ser un campeón.
Los amigos son otra buena razón para que los niños se interesen en el
juego. Los padres deben procurar que sus hijos tengan amigos que jueguen
golf. Tengo la fortuna de tener 3 hermanos y haber crecido entre caddies
por lo que desde niño estuve expuesto a la competencia. Mis hermanos y
yo competíamos con los caddies al golf, pero además a las canicas, al
béisbol, al futbol, a la cuartita, al damero, al box, al frontón y a las
aguilitas. Este ambiente de amigos y competencia me ayudó a desarrollar
mi carácter y mis habilidades. Los niños que vienen sólo a su clase de
golf pero no tienen amigos y no participan en competencias tienen menos
posibilidades de llegar a ser buenos jugadores.
Concluyo deseando que mis palabras ayuden a tener una buena cosecha de
grandes jugadores tanto en Vallescondido como en todo México.
Autor:
LAE Mateo Melgar Ochoa
Profesional de Golf en el Club de Golf Vallescondido